Incorpora el aceite y mezcla suavemente. A continuación, añade la harina tamizada junto con la levadura, removiendo con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea, sin grumos y con una textura ligera.
Finalizamos
3Vierte la masa en un molde previamente engrasado y hornea hasta que el bizcocho esté dorado y esponjoso. Deja enfriar antes de desmoldar para disfrutar de un bizcocho casero, jugoso y lleno de sabor.